Sida, moral y religión
Enviado por Latin Salud el día Jueves 1 de Enero de 1970
 

¿Es el Sida una "..enfermedad moral".. o es precisamente la moralidad la que no nos deja poner freno a la pandemia?.


La religión y la cuestión moral

¿Cómo abordar la problemática VIH/sida sin hablar de moral, cuando el primer impacto que sufrió la humanidad al conocer la nueva enfermedad fue su supuesta ligazón con formas de vivir censuradas por la mayoría por "..inmorales"..? Uno de los primeros folletos que circuló en América Latina hablando sobre la pandemia, rezaba: "..El sida es el nuevo problema moral del mundo.".. (*)

Ahora bien, ¿cómo podríamos hablar de moral sin hablar de religión? No hay un yo moral por un lado y un yo religioso por el otro. No hay un cuerpo que deambula por el mundo y un alma separada de él. Somos una unidad que cree, elige, actúa, merece.

Las tres vías por las cuales el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH o HIV) puede transmitirse de una persona a otra incluyen conductas y, por lo tanto, responsabilidad. No en el sentido de culpabilidad, que sólo incluiría (o principalmente) a quien porta el virus y podría transmitirlo. Sino responsabilidad en el sentido más amplio de asumir las consecuencias de las acciones que libre y voluntariamente emprendemos, como por ejemplo tener una relación sexual o usar drogas endovenosas. O tener un bebe, para completar la tercer vía de transmisión, es decir, de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Normas y criterios

El VIH/sida viene a instalarse en el núcleo de nuestra moralidad, ya que está (o puede estar) presente en las relaciones no sólo corporales sino sentimentales de los seres humanos, las que basan el amor, la familia, la procreación, la comunicación, el placer compartido, etc.

Un punto interesante a tener en cuenta es la necesaria no universalidad de los criterios morales, en tanto que ellos devienen de la cosmovisión de cada individuo o grupo. Esto va principalmente para aquellas normas que sostienen las religiones. La pretensión de algunos de imponer sus criterios morales -derivados de determinada cosmovisión religiosa- se contradice con la tolerancia necesaria en la convivencia social.

Las únicas normas que deberían ser universalmente respetadas son las que se da una sociedad en forma de leyes para regular la convivencia. Las otras son elegidas por los individuos, pero no pueden ser impuestas. El mejor ejemplo es sin dudas la mayor vía de transmisión del VIH en todo el mundo: las relaciones sexuales sin protección. Quienes sostienen que el sexo debe ser practicado en el marco de una relación matrimonial dirán que no es necesario el uso del preservativo. Quienes creen en otras formas de ejercer la sexualidad sostendrán que ese uso es imprescindible para proteger un valor máximo: la vida.

Conductas y consecuencias

Al hacer su irrupción el VIH/sida en el mundo algunos recordaron a Sodoma y Gomorra: castigo divino por la desviación de las conductas, muy especialmente en el plano sexual. Se apuntó especialmente a la homosexualidad. Se anunció la destrucción de aquéllos que no se ajustaran a los preceptos morales. Concepciones de este tipo denominaron víctimas inocentes del sida a aquéllos que se habían infectado por transfusiones o diálisis y a los bebés portadores que habían recibido el virus de sus madres infectadas. Si aquellas eran las víctimas inocentes, evidentemente los demás portadores eran culpables. Y aún más, su pecado era tan grave que el merecimiento era el sufrimiento, el desprecio social y una muerte segura.

Más tarde pudimos advertir que el VIH no castiga a una determinada elección de objeto sexual, sino más bien a la irresponsabilidad en el ejercicio de la sexualidad. En todo el mundo, quienes más se infectan con el VIH son personas heterosexuales... ¿Dónde quedan ahora aquellas concepciones escatológicas?

Sin duda que las conductas humanas tienen consecuencias sobre la vida y el futuro de sus autores. Pero aquella visión culpógena poco ayuda para corregir el rumbo de la pandemia. Hablar de responsabilidad –y educar sexualmente para ella- en el marco del respeto a sí mismo y a los demás, eso es mucho más productivo.

¿Una moral en decadencia?

Si dudas es la Religión Católica quien más influencia ejerce en la sociedad latinoamericana, no sólo sobre el ciudadano individual sino incluso a niveles gubernamentales, de políticas educativas y sanitarias. Un análisis y una crítica al catolicismo actual, y de su inmensa influencia sobre la conducta de todos sus fieles -y en general del hombre y la mujer latinoamericanos- podría representar una de las vías más aptas para la prevención del VIH/sida, entre otros males de la época. El VIH/sida podría ser, a su vez, una oportunidad privilegiada para que los católicos revisaran algunas actitudes y pusieran en orden algunas de sus prioridades.

En el tema que nos ocupa, la Iglesia ha marcado su posición con respecto no al sida (ojalá se ocupara mucho más de esta problemática) sino a lo atinente a las conductas sexuales de los hombres y las mujeres, sean estos católicos o no. Más preocupados por las formalidades y las normas que por el trasfondo vital y la realidad palpitante de la gente, se ha querido imponer un mensaje de acuerdo con envejecidos criterios, y no a las necesidades del hombre actual.

Claro ejemplo es la oposición al uso de condones y la vehemente lucha contra las campañas que los proponen. ¿Acaso no puede un creyente sólido en sus convicciones elegir de acuerdo con su escala de valores, desechando lo que resulte nocivo para sus intereses?

Si cada uno hiciera lo que dice pensar y pensara mejor lo que hace, el VIH/sida podría comenzar a verse como una pandemia que declina...

 

Menu de navegación: Escorts Barcelona - Escorts Madrid - Escorts Zaragoza - Acompañantes Barcelona - Acompañantes Madrid - Acompañantes Zaragoza

Escorts Acompañantes Zaragoza Escorts Barcelona Escorts Madrid

Escorts Barcelona Escorts Madrid Escorts Zaragoza Contactos Eroticos

Copyright © 2008 EscortsOnFire.com - Todos los derechos reservados | Powered by Gemidos.com.ar | Diseño y programación EscortsOnFire.com | Sitemap